Alfabet

Fragmento del poema más famoso de Inger Christensen (1935 - 2009). La cantidad de versos que componen cada estrofa responden a la serie de Fibonacci: 1 - 2 - 3 - 5 - 8 - 13 - 21... en donde cada número es la suma de los dos anteriores de la serie. Aquí una traducción que hicimos de la versión inglesa de Susana Nied, copiada al final.



El poema Alfabet sobre una pared de Copenhague


Alfabeto


1

los damascos existen, los damascos existen



2

el helecho existe; y las moras, las moras,
el bromo existe; y el hidrógeno, el hidrógeno



3

las cigarras existen; la achicoria, el cromo,
los árboles cítricos; las cigarras existen;
las cigarras, los cedros, los cipreses, el cerebelo



4

las palomas existen, los soñadores, las muñecas;
los asesinos existen, y palomas, las palomas;
la niebla, la dioxina, y días; los días
existen, días y muerte; y los poemas
existen; poemas, días, muerte



5

el otoño temprano; el resabio, el remordimiento;
la reclusión y los ángeles existen;
las viudas y el alce existen; cada
detalle existe; la memoria, la luz de la memoria;
el resplandor existe; los robles, los olmos,
los enebros, la mismidad, la soledad existe;
también los patos, las arañas, y el vinagre
existen, y el futuro, el futuro



6

las garzas pescadoras existen, sus espaldas arqueadas
del gris al azul, las plumas negras de sus crestas
las plumas brillantes de sus colas existen; en colonias
existen, en el tan mentado Viejo Mundo
los peces, también, existen, y las águilas, las perdices blancas,
los halcones, la hierba dulce, y los vellones de oveja;
las higueras y los productos de la fisión existen;
los errores existen, instrumentales, sistémicos,
del azar; el control remoto existe, y los pájaros;
y los árboles frutales existen, fructificando allí en el huerto donde
los damascos existen, los damascos existen
en campos cuya tibieza les dará el color
exacto de los damascos en carne viva



7

los límites dados existen, las calles, el olvido,

y la hierba, las calabazas, las cabras y la retama,
la ansiedad existe, los límites dados

las ramas existen, el viento que las eleva existe,
y el dibujo único hecho por las ramas

del árbol llamado roble existe,
del árbol llamado ceniza, el abedul,
el cedro, el dibujo repetido

en el sendero de grava del jardín; el llanto
también existe, el laurel de San Antonio y el ajenjo,
los rehenes, los gansos salvajes, los gansos salvajes y sus crías;

y las armas existen, una enigmática vara oculta
desmesurada, seca, enjoyada con exactas pasas rojas de Corinto,
las armas existen; en el medio del destello
químico del ghetto las armas existen
con su anticuada, pacífica precisión

las armas y las mujeres sollozantes, llenas como
los búhos ávidos existen; la escena del crimen existe;
la escena del crimen, somnolienta, normal, abstracta,
bañada en una luz de lejía, a la buena de Dios,
este venenoso, blanco, desmoronado poema

8

las murmuraciones existen, las murmuraciones existen
la cosecha, la historia, y el cometa

Halley existe; los anfitriones existen, las hordas
los altos comandantes, las hondonadas, y dentro de las hondonadas
las penumbras, dentro de las penumbras, ocasionales

liebres, ocasionales hojas colgantes que sombrean la hondonada donde
el helecho existe, y moras, las moras,
liebres ocasionales escondidas bajo las hojas

y los jardines existen, la horticultura, las pálidas flores
del más viejo de los árboles, inmóviles como un himno hirviente;
la media luna existe, la media-seda, y la totalidad,
la niebla heliocéntrica que ha soñado
estos cerebros devotos, su suerte, y la piel humana

la piel humana y las casas existen, con el Hades
realojando al caballo y al perro y a las sombras
de gloria, esperanza; y el río de la venganza;
el granizo bajo cielos de piedra existe, las hortensias
blancas, resplandecientes, azules o verdosas

nieblas de sueño, ocasionalmente rosas, unos pocos
huertos estériles existen, y bajo
el anguloso Armagedón de los combados paraísos, el veneno,
el venenoso helicóptero de arpas zumbantes sobre el beleño negro,
la bolsa de pastor, y el lino, el beleño negro, la bolsa de pastor,
y el lino; esta última, hermética escritura,
escrita por otra parte sólo por los niños; y trigo,
el trigo en los trigales existe, el inestable

saber horizontal de los trigales, las medias vidas,
el hambre, y la miel; y en lo más profundo del corazón,
por otra parte como siempre y sólo en lo más profundo del corazón,
las raíces del avellano, el avellano que está de pie,
en la ladera del corazón, resistente y duro,
un día de la semana repleto de órdenes Angélicas;
a alta velocidad, azul jacinto en su decadencia, la vida,
así en la Tierra como en el cielo.


Traducción: Silvia Castro (mucho) - Bruno Di Benedetto (un poquito, pero también cebaba mate)


Alphabet



1
apricot trees exist, apricot trees exist

2
bracken exists; and blackberries, blackberries;
bromine exists; and hydrogen, hydrogen

3
cicadas exist; chicory, chromium,
citrus trees; cicadas exist;
cicadas, cedars, cypresses, the cerebellum


4
doves exist, dreamers, and dolls;
killers exist, and doves, and doves;
haze, dioxin, and days; days
exist, days and death; and poems
exist; poems, days, death

5
early fall exists; aftertaste, afterthought;
seclusion and angels exist;
widows and elk exist; every
detail exists; memory, memory's light;
afterglow exists; oaks, elms,
junipers, sameness, loneliness exist;
eider ducks, spiders, and vinegar
exist, and the future, the future

6
fisherbird herons exist, with their grey-blue arching
backs, with their black-feathered crests and their
bright-feathered tails they exist; in colonies
they exist, in the so-called Old World;
fish, too, exist, and ospreys, ptarmigans,
falcons, sweetgrass, and the fleeces of sheep;
fig trees and the products of fission exist;
errors exist, instrumental, systemic,
random; remote control exists, and birds;
and fruit trees exist, fruittherein the orchard where
apricot trees exist, apricot trees exist
in countries whose warmth will call forth the exact
colour of apricots in the flesh

7
given limits exist, streets, oblivion
and grass and gourds and goats and gorse,
eagerness exists, given limits
branches exist, wind lifting them exists,
and the lone drawing made by the branches
of the tree called an oak tree exists,
of the tree called an ash tree, a birch tree,
a cedar tree, the drawing repeated
in the gravel garden path; weeping
exists as well, fireweed and mugwort,
hostages, greylag geese, greylags and their young;
and guns exist, an enigmatic back yard;
overgrown, sere, gemmed just with red currants,
guns exist; in the midst of the lit-up
chemical ghetto guns exist
with their old-fashioned, peaceable precision
guns and wailing women, full as
greedy owls exist; the scene of the crime exists;
the scene of the crime, drowsy, normal, abstract,
bathed in a whitewashed, godforsaken light,
this poisonous, white, crumbling poem

8
whisperings exist, whisperings exist
harvest, history, and Halley's
comet exist; hosts exist, hordes
high commanders, hollows, and within the hollows
half-shadows, within the half-shadows occasional
hares, occasional hanging leaves shading the hollow where
bracken exists, and blackberries, blackberries
occasional hares hidden under the leaves
and gardens exist, horticulture, the elder tree's
pale flowers, still as a seething hymn;
the half-moon exists, half-silk, and the whole
heliocentric haze that has dreamed
these devoted brains, their luck, and human skin
human skin and houses exist, with Hades
rehousing the horse and the dog and the shadows
of glory, hope; and the river of vengeance;
hail under stoneskies exists, the hydrangeas'
white, bright-shining, blue or greenish
fogs of sleep, occasionally pink, a few
sterile patches exist, and beneath
the angled Armageddon of the arching heavens, poison,
the poison helicopter's humming harps above the henbane,
shepherd's purse, and flax, henbane, shepherd's purse
and flax; this last, hermetic writing,
written otherwise only by children; and wheat,
wheat in wheatfields exists, the head-spinning
horizontal knowledge of wheatfields, half-lives,
famine, and honey; and deepest in the heart,
otherwise as ever only deepest in the heart,
the roots of the hazel, the hazel that stands
on the hillslope of the heart, tough and hardy,
an accumulated weekday of Angelic orders;
high-speed, hyacinthic in its decay, life,
on earth as it is in heaven

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Con todo respeto no? NO PODES USAR ESOS ANTEOJOS!!!

Bruno Di Benedetto dijo...

No suelo responder comentarios anónimos, pero este me parece curioso... ¿qué anteojos no te gustan? Los de la señora Inger Christensen, la autora del poema?
Esa señora ya no usa anteojos: murió hace años.
Por otra parte, frente a semejante poema ¿Lo único que se te ocurre es hacer este comentario imbécil?