Un día de éstos, digamos dos de la tarde, siento que puedo retomar viejos proyectos más o menos poéticos. Me siento a la compu, pero justo para darme cuenta de que me quedé sin puchos. Shit. Me pongo la peor ropa que tengo, que justamente es la más cómoda, y salgo, a patacón por cuadra, hasta el kiosco que está a dos cuadras de acá. Bocinazo. Auto rojo. Poeta Joven asomándose a la ventanilla y diciendo: adónde vas, te acerco. Voy acá nomás, digo, señalando el kiosco que está acá nomás. Tipo tres metros. El resto es diálogo:


Poeta Joven: ¿Cómo andás?

Poeta Viejo: Bien. ¿Vos?


Así sigue el juego de espejos por un rato. Pero de pronto:


P.J.: Me gustó tu libro.

P.V. (contento y agradecido): ¿Sí?

P. J.: Sí.

P. V.: Gracias.

P. J.: Sí. Está bueno. Es como… jovial…


(Acá el Poeta Viejo piensa que “Country” es tan jovial como un baldazo de ácido nítrico, pero entiende lo que el Poeta Joven le quiere decir: el librejo tiene algo de humor, o, por lo menos, tiene tiros, líos, cosha golda, aguante Oaky)


P. V.: ¿Jovial?

P. J.: Sí: jovial… No parecés vos…


Nos despedimos con promesa sincera de próximo encuentro para tomar algo.


Me vuelvo a casa pensando: ¿Cuándo fue que dejé de parecerme a mí?




3 comentarios:

hugo dijo...

Bruno, no te hagas esa pregunta que acabarás pareciéndote al poeta jovial. O, dicho de otra manera, la respuesta a esa pregunta puede resultarle hasta jovial al poeta jovial.

Un abrazo y larga vida, que no jovial, a Country

(¡ostias! en tan poco espacio he escrito cuatro veces la palabras jovial, ¿no será que a la vejez viruelas...? ¡Ni pensarlo, en todo gripe del abecedario!)

Ahora sí, un abrazo y nos escribimos,

salut,
hugo

Silvia Castro dijo...

llegar a viejo es decir "juventud perdida"? jeje...

relax, pibes del '55!

besos y abrazos a ambos

sil

Bruno Di Benedetto dijo...

No se me preocupe,Silvia, que los pibes del 55, (a punto de cumplir 55, voto a Cronos!) tenemos cuerda para rato.

Hugo: la pregunta era pura retórica: para o bien y para mal,siempre he sido un tipo bastante parecido a mí mismo. Los demás, jóvenes o viejos, no tienen obligación de estar enterados. Pero bueno, así somos: pretendemos conocer a un río mirando fijamente un poco de agua embotellada.

abrazo al tío
beso a la sobrina