Banda ancha

(En construcción - fragmentos)




Yin – yang, doble clic sobre el sesenta y nueve de dios,

el nombre número cien sólo lo conocen los camellos,

de ahí la mirada de desprecio, el escupitajo, la joroba que desierta,

el enrosque oscuro delatado por el agujerito de luz,

la esperanza de ver lo que no nos dejan;


el agujero negro no es para mirar:

por ahí nos vamos, de cuerpo entero, todos,

a las cuevas de gusano ciego de la manzana temporal.


La cáscara del presente tiene setenta balcones y una caída flor.

Ir hacia abajo es contarle las costillas al abismo: están todas,

menos una que fue arrancada mientras dormíamos

con los ojos bien abiertos.


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Big- bang, doble clic sobre esa mueca en silla de ruedas: la parálisis

es el pan nuestro de cada día, somos paja de gente vieja

dando vueltas para que así se acabe el mundo, no con, sino con,

el quejido es inaudible en las cegueras de fósforo líquido,

la mudez nos sale bien, es de extrañar la falta de tacto, pero hay olfato,

algo huele a podrido después del trabajo del gran flautista dinamarqués:


en el principio fue el mouse, su obediencia de queso de cabra,

su cola de ratón y la tripa provisoria, su cabeza empalmada, de ahí

vamos todos, el dedo de señalar, doble clic hasta que estalle el mundo.


Sing – sing

Vox – dei

Viet – cong

Ya-hoo, doble paja para el mono que se mira en el espejo y dice:

yo soy Gula-ver.


So – long.


but


Feng – shui

Big – mac

frú frú:

Face book, doble clic sobre la línea de bajo de las talkings heads:

“psycho killer, qu’est-ce que c’est?, fa fa fa faa fa, fa fa fa faa fa”


Mejor escupir, Demóstenes, no se habla con la boca llena,

el lastre te hunde a media palabra, se naufraga en la repetición,

el ojo pulposo enganchado a la potera hecha de anzuelos y espejitos

(así se pesca el calamar, en medio de luces que son una gloria de ver:

a la hora de morir encandilado no sirven de nada los ocho tentáculos)


better run run run run run away


Tranquilo, Demo, que en el país de los mudos el tartamudo es rey,


fa fa fa faa fa.


far west

wild west


stop making sense.





1 comentario:

hugo dijo...

Hola Bruno:

Alguien, hace ya algún lustro, bautizó la banda ancha como "la banda chancha" y más allá de lecturas vulgares, algo tiene de cierto en cuanto el chancho es un devorador nato, con frecuencia uno se olvida que es omnívoro.

En tu poema -o poemas porque cada apartado puede vivir de sí mismo-, traes "con un doble clic" la tensión entre lo virtual y lo real, de ahí esa insistencia en la vista por sobre todo las cosas
"la esperanza de ver lo que no nos dejan" //el agujero negro no es para mirar". Lo virtual deja sin respuesta a lo visible o dicho de otra forma, lo virtual es la derrota de la vista en tanto negación de lo real (las costilla que le falta al abismo)"fue arrancada mientras dormíamos" (además de la referencia piazzollana del comienzo)

En el segundo poema o apartado el triunfo de lo virtual supone la paralisis y la mudez: el pensamiento individual deja de existir, lo que sale por la pantalla es la realidad "algo huele a podrido después del trabajo del gran flautista dinamarqués"

Dos aspectos finales: muy buena la imagen/paradoja del calamar y el encandilamiento que de alguna forma cierra, creo, el concepto del discurso poético. Y el psicokiller no sólo como el tartamudo en la realidad,sino como
como el legítimo producto del mundo regido por lo virtual, en el que el "esquizo" es el rey.

Y estamos, nuevamente, ante el "chancho/ancho" del principio, la banda es tan ancha que caben todos, pero la extensión/profundidad no la fija la voluntad individual, la fija el límite del doble clic. El ancho nos ha devorado a todos y nos ha fabricado una encantandora derrota, mientras, claro, se queda con la esperanza de un nuevo flautista que nos encante.

y hasta aqui llego con mi lectura,

comentarios extensos, como siempre, como casi siempre y que me obligan a pedirte perdón a ti y a tus lectores,

salut,
chau,
hugo